Planchar sábanas: la manera definitiva de hacerlo sin líos

Una de las cosas que menos nos gusta planchar son las sábanas. Eso siempre ha sido así…

Pero claro, ¿Quién no disfruta la sensación al acostarse sobre sábanas suaves, lisas y bien planchaditas?

Y es que no solo duermes más agusto, planchar tus sábanas también te ayuda a tenerlas en orden y facilitar su almacenamiento cuando las guardas en el armario. 

Así que si quieres saber una manera rápida y sencilla de planchar tus sábanas, sigue leyendo este post porque te lo vamos a ver paso a paso.

Pero primero:

Índice de contenidos

Lo que debes saber antes de planchar tus sábanas

Antes de empezar a planchar tus sábanas, es importante que sigas ciertos pasos para que te queden perfectas:

Humedece un poco las sábanas

Para este primer paso puede hacer dos cosas:

  • Si sueles usar secadora, ¡no dejes que tu ropa de cama se seque al 100%! Sácala antes, cuando aún esté un poco húmeda. El agua es un excelente aliado para quitar las arrugas, lo que al final te ahorrará mucho trabajo. 
  • Si tus sábanas ya están completamente secas, rocía agua sobre ellas con ayuda de un atomizador para humedecerlas. 

Otro detalle importante es que debes sacar la ropa de la secadora en cuanto haya terminado, si la dejas dentro, las arrugas se acentuarán y te costará más quitarlas . 

Ten cuidado con la temperatura 

Lo primero (y lo más importante) que debes hacer antes de planchar es leer la etiqueta de la sabana para saber exactamente a qué temperatura tienes que plancharla.

Sabiendo esto podrás ajustar la temperatura y el vapor adecuado al tipo de tela de tu ropa de cama. Puedes hacerlo de forma manual o también puedes hacerte con una plancha (o centro de planchado) moderno que adaptan automáticamente la temperatura al tejido que estés planchando.

Escoge una plancha y una tabla de calidad

Como ya sabes, tener una plancha de calidad y en perfectas condiciones es clave para que todo sea más fácil y conseguir buenos resultados. 

Pero además de eso, necesitarás una tabla de planchar que puedas ajustar a tu altura para hacerlo lo más cómodo posible. Que sea lo suficientemente grande también es importante. Para planchar sábanas necesitarás de una tabla con espacio (de lo contrario puede que te cueste un poco más). 

Cómo planchar tus sábanas (con y sin goma elástica) 

La verdad es que planchar una sábana no tiene mucha ciencia, al final se trata de seguir cierto orden, aunque es verdad que las bajeras que vienen con gomas suelen dar algo más de guerra.

El truco está en ir doblándola de la manera adecuada para hacerlas “más pequeñas” y poder manejarlas con mucha más facilidad. 

Vamos a ver paso a paso cómo planchar sábanas de la manera más sencilla posible. Sirve para sábanas con o sin goma:

  • Primero, une dos esquinas y dobla por la mitad. De esta forma quedarán dos capas de tela: una sobre la otra, o dentro si la sábana tiene goma. Trata de que coincidan lo máximo posible. 
  • Coloca una esquina sobre el borde triangular de la tabla de planchar con una mano y con la otra estira toda la sábana a lo largo de la tabla. 
  • Sujeta con fuerza la esquina de la sabana y empieza a planchar los bordes con cuidado (sobre todo si tiene goma). 
  • Una vez que hayas hecho la esquina, pasa al cuerpo principal de la sabana ajustándola bien a la tabla.
  • Usa una temperatura media-alta y algo de vapor para deshacerte de las arrugas más complicadas.
  • Pasa a la siguiente parte y continúa planchando hasta llegar a la esquina opuesta. Por el lado contrario, repite el mismo procedimiento.
  • Una vez que hayas terminado con la parte superior de la sábana, dóblala nuevamente, pero ahora de manera horizontal. Las esquinas inferiores deben estar emparejadas con las superiores.
  • Comienza a alisar la superficie desde el centro hacia los bordes y de vuelta a las esquinas con tus manos y plancha como de costumbre.
  • Otra vez, dobla la sábana por el centro para volver a dividirla por la mitad y pasar la plancha. 
  • Para terminar, haz el lado opuesto y luego dóblala hacia abajo. ¡Así tendrás una sábana perfectamente planchada y además, doblada! 

Como una imagen vale más que mil palabras, te dejo este video corto para que veas claramente el procedimiento a seguir:

3 beneficios de planchar tus sábanas

Aunque puede parecer una tarea un poco inutil, la verdad es que planchar tus sábanas tiene sus beneficios, y aquí te dejo tres de ellos:

1. Orden y limpieza

No es un secreto que el orden, la limpieza y un espacio armonioso en la habitación es una fuente de satisfacción para muchas personas.

Así que mantener las sábanas impecables y sin arruguitas es el paraíso para los amantes del orden

2. Te protege de las alergias 

¿Tiene a alguien en casa con la piel delicada o que sufre de alergia?

Si es tu caso, planchar las sábanas puede ser de gran ayuda: primero lávalas a alta temperatura y después plánchalas utilizando el vapor de tu plancha o centro de planchado. Así, aparte de quitar las arrugas, eliminarás los ácaros y las bacterias para que pueda dormir plácidamente y sin molestias.

3. Adiós a los malos olores 

Si alguna vez notas que después de lavar tu ropa de cama queda cierto olor a humedad, y quieres ahorrarte tener que lavarla de nuevo, un buen planchado con vapor ayudará a que desaparezcan esos desagradables olores.

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